El fabricante chino BYD desarrolló tecnología de carga de vehículos eléctricos que se acerca a la velocidad del repostaje tradicional, un hito significativo en la infraestructura de vehículos eléctricos. Los cargadores más recientes agregan cientos de kilómetros de autonomía en minutos. Sin embargo, estas velocidades no estarán disponibles en el mercado estadounidense pronto debido a diferencias de infraestructura y regulación.