Una publicación anónima en Substack acusó a la startup de cumplimiento Delve de convencer falsamente a cientos de clientes de que cumplían con regulaciones de privacidad y seguridad cuando no era así. Las acusaciones sugieren que la empresa proporcionó certificaciones engañosas, dejando potencialmente a los clientes expuestos a sanciones regulatorias y riesgos de seguridad. El caso destaca los peligros de confiar en herramientas automatizadas de cumplimiento sin verificación adecuada.