La investigación de Wired sobre la app Tasks de DoorDash revela el futuro del trabajo gig con IA: repartidores son pagados por grabar videos de sí mismos haciendo tareas domésticas como lavar ropa y cocinar para generar datos de entrenamiento para modelos de IA robótica. El artículo pinta un panorama sombrío de una economía de recolección de datos donde los trabajadores se convierten en sujetos de entrenamiento para los sistemas que podrían reemplazarlos.