Un jurado de California declaró a Elon Musk responsable de engañar a inversores de Twitter mediante declaraciones públicas que deprimieron el precio de las acciones durante su intento de adquisición. El veredicto determinó que los tweets de Musk sobre cuentas bot constituyeron fraude, aunque el jurado rechazó las afirmaciones de una conspiración más amplia. Como demanda colectiva, Musk podría deber daños a muchos inversores, alcanzando potencialmente miles de millones.